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Complicaciones en el amamantamiento - Monograph

Algunas mujeres amamantan a sus bebés sin problemas. Pero, para varias otras, es natural que surjan problemas menores al comienzo, en especial si es la primera vez que amamantan. La buena nueva es que la mayoría de estos problemas se pueden superar con un poco de ayuda y asistencia. Algunos problemas más graves pueden exigirle que consulte a un asesor en lactancia o su médico y es importante conocer las señales de advertencia de estas situaciones. Aquí expondremos algunos de los problemas más frecuentes que podría encontrar y algunas soluciones para superarlos.

1. Complicación: Dolor en los pezones
El amamantamiento no debe doler. Puede haber sensibilidad al comienzo, pero debería desaparecer gradualmente a medida que pasan los días. Que el bebé no se prenda correctamente del pecho y un mal posicionamiento son las causas principales del dolor en los pezones, porque es probable que el lactante no se esté poniendo en la boca la superficie necesaria de areola y que esté succionando mayoritariamente el pezón. Si tiene dolor en los pezones, es muy probable que posponga el amamantamiento debido al dolor, pero esto puede hacer que sus pechos queden demasiado llenos o que se produzca ingurgitación, lo cual puede producir un taponamiento de los conductos lácteos. Si su bebé se prende bien del pecho y succiona efectivamente, debería poder mamar hasta que el niño lo desee sin provocarle ningún dolor. Recuerde: si duele, quite al bebé del pecho y vuelva a intentarlo. Pida ayuda si sigue siendo doloroso para usted.

Solución:
Verifique el posicionamiento del cuerpo de su bebé y la forma en que se prende del pecho y succiona. Para minimizar el dolor, la boca de su bebé debe estar bien abierta con la mayor cantidad de superficie de areola en su boca como sea posible. Debería sentir un alivio de inmediato una vez que el bebé se posicione correctamente.

No retrase el amamantamiento y trate de relajarse para que el reflejo del chorro de leche salga fácilmente. También puede exprimir manualmente un poco de leche antes de comenzar con el amamantamiento para que su bebé no se tensione aún más, esperando que salga la leche.

Si le duelen mucho los pezones, puede ser útil cambiar de posición cada vez que amamanta. Esto ejerce presión en un lugar diferente del pezón.

Después de amamantar, también puede exprimir unas gotas de leche y frotarla suavemente por sus pezones. La leche humana tiene propiedades curativas naturales y emolientes para aliviarlos. También, trate de dejar los pezones al descubierto después de amamantar o lleve puesta una camisa de algodón liviano.

Usar un protector de pezones durante el amamantamiento no aliviará el dolor de pezón. En realidad, puede prolongar el dolor, ya que puede dificultarle al bebé aprender a tomar la leche sin el protector.

Evite usar sostén o ropa demasiado ajustada y ejercer presión sobre los pezones.

Cambie seguido las almohadillas de amamantamiento para evitar retener la humedad.

Evite usar en sus pezones jabón o ungüentos que contengan astringentes u otros químicos. Asegúrese de evitar productos que deban retirarse antes del amamantamiento. Lavarse con agua limpia es todo lo que necesita para mantener los pezones y pechos limpios.

Trate de frotarse los pezones con lanolina pura después de amamantar para aliviar el dolor.

Dormir lo suficiente, comer alimentos saludables y tomar suficiente líquido puede ayudar al proceso de curación. Si tiene los pezones muy doloridos, puede preguntarle a su médico acerca de usar algún analgésico sin aspirina.

Si el dolor de pezones se prolonga o de repente le empiezan a doler los pezones después de varias semanas de amamantamiento indoloro, podría tener una afección llamada muguet, una infección fúngica que se puede formar en los pezones a causa de la leche. Otras señales de muguet incluyen picazón, escamas y piel seca, piel sensible o rosada. La infección también se puede formar en la boca del bebé debido a su contacto con los pezones y aparece en forma de pequeños puntos blancos en la parte interior de las mejillas, encías o lengua. También puede aparecer en el bebé en forma de una erupción en la zona del pañal que no desaparece usando ungüentos contra erupciones provocadas por pañales. Si tiene alguno de estos síntomas o piensa que tiene muguet, comuníquese con su médico y el pediatra de su hijo o con un asesor en lactancia. Debe usar un medicamento para sus pezones y para su bebé.

IMPORTANTE: Si sigue sintiendo dolor en los pezones después de los consejos mencionados, es probable que deba consultar a alguien capacitado en amamantamiento, como un asesor en lactancia o asesor de pares que haya pasado por su misma situación.

2. Complicación: Ingurgitación
Es normal que los pechos se agranden, se pongan más pesados y tengan un poco de dolor cuando comienzan a fabricar mayores cantidades de leche el 2° y 6° día de vida del bebé. A veces, esta congestión puede transformarse en ingurgitación, cuando sus pechos se ponen muy duros y dolorosos. También, puede tener hinchazón de pechos, sensibilidad, calor, enrojecimiento, sensación de que sus pechos laten y aplastamiento del pezón. La ingurgitación produce, a veces, un poco de fiebre y puede confundirse con una infección mamaria. La ingurgitación es la consecuencia de la acumulación de leche, y habitualmente sucede entre el tercer y quinto día de vida del niño. Esto retrasa la velocidad de la circulación y, cuando la sangre y el ganglio se mueven a través de los pechos, el líquido de los vasos sanguíneos puede filtrarse a los tejidos mamarios. Todos estos factores pueden producir ingurgitación:

  • Que el bebé no se prenda correctamente del pecho o un posicionamiento incorrecto
  • Tratar de limitar los horarios de amamantamiento o amamantamientos infrecuentes
  • Darle al bebé mamaderas suplementarias de agua, jugo, preparados o leche materna
  • Uso excesivo del chupón
  • Cambiar el cronograma de amamantamiento para volver al trabajo o escuela
  • El bebé cambia el patrón de lactancia comenzando a dormir durante toda la noche o se alimenta más seguido durante una parte del día y menos seguido en otros momentos
  • Que el bebé succione débilmente, que no sea capaz de succionar de forma efectiva
  • Fatiga, estrés o anemia de la madre
  • Un suministro excesivo de leche
  • Daño en los pezones
  • Anomalías en el desarrollo

La ingurgitación puede provocar el taponamiento de conductos lácteos o una infección mamaria, por eso es importante tratar de evitarla antes de que ocurra. Si se trata adecuadamente, la ingurgitación sólo debería durar, habitualmente, uno o dos días.

Solución:
Minimice la ingurgitación asegurándose de que el bebé se prenda correctamente del pecho y esté bien posicionado, y amamántelo frecuentemente después del nacimiento. Deje que el bebé tome la leche que desee, siempre y cuando se prenda bien del pecho y succione efectivamente. Los primeros días, cuando comienza a salir la leche, debe despertar al bebé dormido cada 2 o 3 horas para amamantarlo. El amamantamiento frecuente del lado afectado ayuda a retirar la leche. Muévalo libremente y evite que el pecho se llene demasiado.

  • Evite mamaderas suplementarias y uso excesivo del chupón.
  • Trate de exprimir manualmente o bombear un poco de leche, así, antes de amamantar, primero ablanda el pecho, la areola y el pezón o masajéese el pecho y aplique calor.
  • Aplicar compresas frías entre cada amamantamiento ayuda a aliviar el dolor. Algunas mujeres usan hojas de repollo para aliviar la ingurgitación. A pesar de que su efectividad no ha sido comprobada, a muchas mujeres su uso les resulta calmante. Puede usar hojas refrigeradas o a temperatura ambiente. Asegúrese de cortar un agujero para su pezón, aplique las hojas directamente en los pechos y llévelas puestas adentro del sostén. Retírelas cuando se marchiten y reemplácelas por hojas frescas.
  • Si va a volver a trabajar, trate de bombear la leche con el mismo cronograma que amamanta al bebé en su casa.
  • Descanse adecuadamente y tome suficientes nutrientes y líquidos.
  • Asimismo, trate de usar un sostén cómodo, que sostenga los pechos, pero que no sea demasiado ajustado.

IMPORTANTE: Si la ingurgitación dura más de dos días incluso después de tratarla, comuníquese con un asesor en lactancia.

3. Complicación: Taponamiento de conductos e infección mamaria (mastitis)
Es frecuente que muchas mujeres sufran taponamientos de conductos en el pecho en algún momento de la lactancia. Un conducto lácteo taponado se manifiesta en forma de un bulto sensible y doloroso en el pecho. No viene acompañado con fiebre u otros síntomas. Sucede cuando un conducto lácteo no se drena adecuadamente y se inflama. Entonces, se acumula presión detrás del tapón y se inflaman los tejidos circundantes. Un conducto taponado suele ocurrir, solamente, en un pecho por vez.

Una infección mamaria (mastitis), por otro lado, es un dolor o un bulto en el pecho que puede estar acompañado por fiebre y/o síntomas gripales, tales como sentirse débil o muy dolorida. Algunas mujeres con infección mamaria también sienten náuseas y vómitos. También, puede salir un flujo amarillento del pezón que se parece al calostro o puede que sienta los pechos tibios o calientes al tacto y de color rosado o rojo. Una infección mamaria puede ocurrir cuando otros familiares están resfriados o tienen gripe y, al igual que un conducto taponado, suele ocurrir solamente en un pecho. No siempre es fácil distinguir entre una infección mamaria y un conducto taponado, ya que ambos tienen síntomas parecidos y pueden mejorar en 24 o 48 horas.

Solución:
El tratamiento de los conductos taponados e infecciones mamarias es similar, pero la mayoría de las infecciones mamarias también se deben tratar con algún antibiótico.

El dolor se puede aliviar con calor para aumentar la circulación en la zona de dolor y para acelerar su curación. Puede usar una almohadilla térmica o una botella de agua caliente pequeña. No deben usarse hojas de repollo para un conducto taponado. También ayuda masajearse la zona, comenzando detrás del punto de dolor. Use los dedos con un movimiento circular y aplique masajes en dirección al pezón.

Amamante con frecuencia usando el lado afectado. Esto ayuda a aflojar el tapón, permite que la leche se mueva libremente y evita que el pecho se llene demasiado. Amamantar cada dos horas, de día y de noche, usando el lado afectado primero, puede ser útil. Descanse. Dormir adicionalmente o relajarse con los pies en alto ayuda a acelerar la curación. A menudo, un conducto taponado o una infección mamaria es la primera señal de que una madre está haciendo demasiadas cosas y se está cansando mucho. Use un sostén cómodo, que sostenga los pechos, pero que no sea demasiado ajustado, ya que puede restringir los conductos lácteos.

Si no se siente mejor en 24 horas después de probar estos pasos y tiene fiebre o los síntomas empeoran, llame a su médico. Puede necesitar un antibiótico. Además, si tiene infección mamaria que pareciera afectar a ambos pechos o tiene pus o sangre en la leche, rayas rojas cerca de la zona o los síntomas empeoran repentinamente, consulte a su médico de inmediato.

Aunque necesite un antibiótico, seguir amamantando a su hijo durante el tratamiento es lo mejor para ambos. La mayoría de los antibióticos no afectan a su bebé por medio de la leche materna.

4. Complicación: Muguet
El muguet (levadura) es una infección fúngica que se forma en los pezones o en el pecho ya que se desarrolla en la leche. La infección se forma a partir de un crecimiento excesivo del organismo Candida. Habitualmente, la candida existe en nuestro cuerpo, y las bacterias naturales de nuestro cuerpo la mantienen en niveles saludables. Pero, cuando se altera equilibrio natural de bacterias, la candida crece en demasía y produce una infección. Algunas cosas que producen muguet son: tener un ambiente excesivamente húmedo en su piel o pezones que están doloridos o resquebrajados, tomar antibióticos, píldoras anticonceptivas o esteroides, seguir una dieta que contenga mucho azúcar o comidas con levadura, tener una enfermedad crónica como el VIH, diabetes o anemia.

Si tiene dolor en los pezones que dura más de algunos días, incluso después de asegurarse de que su bebé se prende bien del pecho y está posicionado correctamente, o de repente siente dolor en los pezones después de varias semanas de amamantamiento indoloro, podría tener muguet. Otras señales de muguet incluyen pezones rosados, con escamas, brillantes, con picazón o resquebrajados o pezones de color rosa profundo y con ampollas. También, podría tener dolor lacerante en la profundidad del pecho durante o después del amamantamiento o sentir los pechos doloridos.

La infección también se puede formar en la boca del bebé debido a su contacto con los pezones y aparece en forma de pequeños puntos blancos en la parte interior de las mejillas, encías o lengua. También puede aparecer en el bebé en forma de una erupción en la zona del pañal (puntos rojos pequeños alrededor de la erupción) que no desaparece usando los ungüentos habituales contra erupciones provocadas por pañales. Muchos bebés con muguet se niegan a tomar el pecho o tienen gases o están malhumorados.

Solución:
Si usted o su bebé tienen algunos de estos síntomas, comuníquese con su médico y el pediatra del bebé para que ambos reciban un diagnóstico correcto.

Debe usar un medicamento para sus pezones y para su bebé. Los medicamentos para la madre suelen consistir en un ungüento para los pezones, y su bebé puede recibir un medicamento líquido para la boca y/o un ungüento para la erupción en la zona del pañal.

Hable con un asesor en lactancia y su médico sobre la mejor manera de tratar el muguet.

El muguet puede tardar varias semanas en curarse, por eso es importante tratar de no diseminarlo. No congele la leche que bombea mientras tenga muguet. Cambie las almohadillas de amamantamiento descartables y lave todas las toallas o ropa que entre en contacto con la bacteria en agua muy caliente (superior a los 122°F).

  • Use un sostén limpio todos los días.
  • Lávese las manos a menudo, y lávele las manos a su bebé a menudo, en especial si se succiona los dedos.
  • Hierva los chupones, tetinas de mamaderas o juguetes que el bebé se pone en la boca, una vez por día durante 20 minutos para matar el muguet. Después de una semana de tratamiento, deseche el chupón y tetinas y compre otros.
  • Hierva todas las partes de la bomba extractora de leche que toquen la leche, durante 20 minutos por día.

Asegúrese de que otros familiares no tengan muguet u otras infecciones fúngicas. Si tienen síntomas, indíqueles que se hagan un tratamiento.

5. Complicación: Huelga de amamantamiento
Una "huelga de amamantamiento? es cuando su bebé ha estado tomando el pecho correctamente durante meses y, de repente, pierde interés en el amamantamiento y comienza a rechazar el pecho. Una ?huelga de amamantamiento? puede significar varias cosas que le están sucediendo al bebé y que el niño está tratando de comunicarse con usted para informarle que algo anda mal. No todos los bebés reaccionan de la misma manera a diferentes situaciones que pueden provocar una "huelga de amamantamiento" Algunos siguen tomando el pecho sin problemas, otros simplemente pueden volverse quisquillosos con el pecho y otros rechazan el pecho completamente. Algunas de las principales causas de la ?huelga de amamantamiento? son:

  • Dolor bucal por la dentición o por una infección fúngica como muguet o herpes.
  • Infección en el oído que produce dolor durante la succión
  • Dolor en determinada posición de amamantamiento, ya sea por una lesión en el cuerpo del bebé o por un dolor ocasionado por alguna vacuna
  • Estar angustiado por una larga separación entre el bebé y la madre o un cambio importante en la rutina
  • Estar distraído durante el amamantamiento, comenzar a tener interés en otras cosas a su alrededor
  • Nariz fría o tapada que dificulta su respiración durante el amamantamiento
  • Un suministro de leche reducido debido al uso de mamaderas suplementarias o uso excesivo del chupón
  • Responder a una reacción fuerte de la madre si el bebé la ha mordido
  • Estar angustiado por escuchar una pelea o por escuchar a personas que hablan con voz fuerte con otros familiares durante el amamantamiento
  • Reaccionar al estrés, sobreestimulación o posponer el amamantamiento cada vez que el bebé deseara tomar el pecho.

Si su bebé está con una "huelga de amamantamiento", es normal que usted se sienta frustrada y angustiada, en especial si su bebé no está contento. Es importante no sentir culpa ni sentir que ha hecho algo mal. Los pechos también pueden volverse incómodos cuando se acumula la leche.

Solución:
Trate de exprimir la leche siguiendo el mismo cronograma que solía tener el bebé para evitar la ingurgitación y taponamiento de conductos lácteos. Pruebe con otro método de alimentación momentáneamente para darle leche a su bebé, como por ejemplo una taza, gotero o cuchara. Lleve un registro de los pañales mojados del bebé para asegurarse de que esté recibiendo suficiente leche (entre cinco y seis veces por día). Siga ofreciéndole el pecho al bebé. Si el bebé está disconforme, deténgase e intente más tarde. Intente cuando el bebé está durmiendo o muy dormido.

Pruebe con varias posiciones de amamantamiento. Concéntrese en el bebé con toda su atención y consuélelo con mimos y caricias adicionales. Intente amamantarlo mientras lo mece, en una habitación silenciosa sin distracciones.

6. Complicación: Pezones invertidos, planos o muy grandes
Algunas mujeres tienen pezones naturalmente invertidos o que se doblan hacia adentro en vez de sobresalirse o que son planos y no se sobresalen. Los pezones invertidos o planos pueden dificultar el amamantamiento a veces porque el bebé puede tener dificultades para prenderse correctamente del pecho. Pero, recuerde, que para que el amamantamiento funcione, el bebé debe prenderse correctamente del pezón y el pecho, así que incluso los pezones invertidos pueden servir para amamantar. Los pezones muy grandes pueden traerle complicaciones al bebé para introducirse una superficie suficiente de areola en la boca y comprimir los conductos lácteos para extraer la leche necesaria.

Solución:
Sepa qué tipo de pezones tiene antes de tener al bebé, así puede estar preparada en caso de que al bebé le cueste prenderse correctamente del pecho. Hable con un asesor en lactancia del hospital o una clínica de amamantamiento para recibir ayuda adicional si tiene pezones planos, invertidos o muy grandes.

A veces, un asesor en lactancia puede ayudarla a hacer sobresalir los pezones invertidos con un pequeño dispositivo antes de darle el pecho al bebé. En muchos casos, los pezones invertidos sobresaldrán más a medida que el bebé comienza a prenderse correctamente del pecho y a medida que pase el tiempo. La succión del bebé ayudará.

Los pezones planos producen menos problemas que los pezones invertidos. Que el bebé se prenda correctamente del pecho y un buen posicionamiento suelen bastar para garantizar que el bebé se alimente correctamente de un pezón plano. En el caso de madres con pezones muy grandes, la forma en que se prende del pecho el bebé mejorará con el tiempo a medida que el bebé crezca. En algunos casos, podría demorar varias semanas en lograr que el bebé se prenda bien del pecho, pero si la madre tiene un buen suministro de leche, el bebé recibirá suficiente leche incluso si no se prende correctamente del pecho.

7. Complicación: Volver al trabajo
Más y más mujeres amamantan cuando vuelven a trabajar porque creen en los beneficios del amamantamiento y pueden comprar o alquilar bombas extractoras de leche y recipientes de almacenamiento para la leche. Muchos empleadores están predispuestos a montar habitaciones especiales para las madres que se extraen leche, pero otros no están tan educados en cuanto a los beneficios del amamantamiento. Asimismo, muchas mujeres no pueden tomarse la licencia que quisieran después del parto y podrían tener que volver a trabajar antes de que el amamantamiento se establezca correctamente.

Solución:
Después de tener a su bebé, intente tomarse la mayor licencia posible, ya que le ayudará a establecer correctamente el amamantamiento y, también, a reducir la cantidad de meses que puede necesitar para extraerse leche mientras está en el trabajo. Si tiene pensado tener a su bebé, lleve una mamadera de leche materna exprimida mientras está en el trabajo, puede enseñarle a su bebé el hábito de tomar mamadera cuando ya tiene cuatro meses aproximadamente. De lo contrario, el bebé podría rechazar la mamadera más adelante. Una vez que el bebé está cómodo con la mamadera, es recomendable pedirle al papá u otro familiar que ofrezca una mamadera de leche materna exprimida regularmente para que el bebé no pierda la práctica. Avísele a su empleador y/o gerente de recursos humanos que tiene pensado seguir amamantando al bebé cuando se haya reincorporado al trabajo. Antes de volver al trabajo o incluso antes de tener a su bebé, comience a hablar con su empleador sobre el amamantamiento. No tema pedir un área limpia y privada para extraerse la leche. Si no tiene espacio en su propia oficina, puede pedir usar la oficina del supervisor en determinados momentos. O puede pedir tener un rincón limpio y ordenado en un depósito. Lo único que necesita es una silla, una pequeña mesa y un tomacorriente si va a usar una bomba extractora eléctrica. Muchas bombas extractoras eléctricas funcionan con baterías y no requieren un tomacorriente. Puede cerrar la puerta y colocar un pequeño cartel que pida privacidad. Puede extraerse leche del pecho durante la hora de almuerzo o en otros recesos. Podría sugerirle a su empleador que está predispuesta a compensar las horas dedicadas a extraerse leche con tiempo de trabajo.

Después de extraerse leche, puede refrigerar la leche, colocarla en la nevera o congelarla para que el bebé la tome posteriormente.

8. Complicación: Bajo suministro de leche
Algunas mujeres pueden estar preocupadas porque no están fabricando suficiente leche para el bebé. Primero, será útil buscar las señales de que su bebé no está recibiendo suficiente leche durante el amamantamiento. Si sigue preocupada por un bajo suministro de leche, es importante tratar de aumentarlo.

Solución:
Controlar el peso y el crecimiento suele ser la mejor forma de asegurarse de que su bebé está tomando suficiente leche. Si tiene dudas acerca de cuánta leche materna está consumiendo el bebé, hable con el médico.

Si descubre que el suministro de leche parece demasiado bajo, pruebe con los siguientes consejos:

  • Hable con un asesor en lactancia para llegar a la raíz del problema.
  • Trate de amamantar al bebé con frecuencia y por el tiempo que el bebé desea.
  • Ofrézcale ambos pechos en cada acto de amamantamiento. Mantenga al bebé en el primer pecho en tanto que siga succionando y tragando. Ofrézcale el segundo pecho cuando el bebé disminuye el ritmo o se detiene.
  • Deje que su bebé decida cuándo terminar con el amamantamiento. Una señal de ello puede ser que el bebé se quede dormido y que se aleje del pecho después de 10 a 30 minutos de succionar y tragar activamente.
  • Asegúrese de que el bebé se prenda del pecho y se posicione bien. Puede resultarle beneficioso al bebé el ?amamantamiento intercambiado?, es decir intercambiar entre un pecho y el otro dos o tres veces durante cada acto de amamantamiento. Cambie de pecho cuando la succión disminuye su velocidad y el bebé traga menos seguido.
  • Trate de limitar o detener el uso del chupón mientras prueba con los consejos mencionados al mismo tiempo. Si va a complementar la alimentación del bebé, incluso momentáneamente, trate de usar una cuchara, taza o dispositivos suplementadores de lactancia.
  • Evite darle a su bebé fórmula o cereales, ya que pueden provocar que no quiera más leche materna. Esto disminuirá su suministro de leche. El bebé no necesita alimentos sólidos hasta los cuatro o seis meses.
  • Asegúrese de descansar lo suficiente, comer alimentos saludables y tomar suficiente líquido.

Ocasionalmente, también, usted puede creer que su suministro es bajo, pero en realidad está bien:

Cuando el bebé tiene entre seis semanas a dos meses aproximadamente, es probable que usted ya no sienta los pechos llenos. Esto es normal. Al mismo tiempo, el bebé puede amamantarse sólo cinco minutos por vez. Esto puede querer decir, simplemente, que su bebé y usted están adaptándose al proceso de amamantamiento ¡y que están haciéndolo muy bien!

Alrededor de las seis semanas de vida, ya no tendrá calostro en la leche. Esto puede provocar menos evacuaciones intestinales, lo cual es normal y, probablemente, no es un problema de suministro de leche.

Los brotes de crecimiento intensivo pueden hacer que su bebé desee tomar el pecho más tiempo y más seguido. Estos brotes de crecimiento intensivo pueden ocurrir a las dos o tres semanas, seis semanas y tres meses de vida. También pueden ocurrir en cualquier momento. No se alarme si su suministro es demasiado bajo. Siga las ?instrucciones? de su bebé: amamantarlo más y más seguido le ayudará a acrecentar su suministro de leche. Una vez que el suministro aumenta, probablemente vuelva a su rutina habitual.

Fuente: Centro Nacional de Información para la Salud de la Mujer
Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos.
Oficina sobre la Salud de la Mujer





 
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